Examinando por Materia "Germplasm bank"
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Ítem Caracterización agromorfológica de accesiones de Phaseolus spp., en la región Amazonas, Perú(Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA), 2024-05-01) Vásquez García, Jheiner; Vilca Valqui, Nuri Carito; Malqui Ramos, Roiber; Fernández, Elizabeth; Duarez Vera, Edwin; Ayala, RosmeryEl Perú cuenta con una alta diversidad genética de leguminosas andinas, especialmente del género Phaseolus. Su identificación a través de descriptores agromorfológicos es trascendental para impulsar su conservación y desarrollar estudios de mejoramiento genético. Bajo este escenario, el objetivo del presente trabajo fue caracterizar morfológica y agronómicamente 58 accesiones de frijol (Phaseolus spp) depositadas en el banco de germoplasma del Instituto Nacional de Innovación Agraria del Perú. Para ello, se utilizaron 24 descriptores cuantitativos y 18 cualitativos que se evaluaron en la fenología de cada accesión. El análisis de conglomerados y de correspondencias múltiples, permitió identificar la formación de cuatro grupos en función de sus características semejantes. El mayor número de accesiones se localizaron en el tercer y cuarto grupo. Sin embargo, las siete accesiones que conformaron el segundo grupo, exhibieron características promisorias por presentar alta productividad (2777,86 kg•ha-1), con semillas blancas, de aceptables dimensiones, con una germinación epigea temprana (10 días), hojas ovado-lanceoladas de crecimiento indeterminado (174,79 cm de altura de planta) que desarrollan numerosas guías. Además, mostraron una floración prolongada (33,86 días) con pétalos rosados y blancos, que dan origen a un mayor número de vainas (66,71 por planta) de color verde hasta alcanzar su madurez fisiológica. Estas son cualidades que las convierten en fuente valiosa para la implementación apropiada de futuros programas de mejoramiento genético.Ítem Caracterización agromorfológica y análisis histórico del pallar Moche cultivado en Ica, Perú(Universidad Autónoma de Yucatán, 2025-04-24) Gambini de la Cruz, Tabita Abigail; Aymara Meneses, Lucy; Dadther Huaman, Hans; Aybar Pevel, Leandro JoelAntecedentes: El pallar es la segunda especie más representativa del género Phaseolus, siendo los departamentos de Ica y Lambayeque las regiones con mayor concentración de siembra; es así que existe gran interés cultural e histórico en el pallar Moche, cuyos restos se encontraron en cuevas y cerámicas de la cultura Moche, estos pallares se caracterizan por la perfecta dualidad del color blanco y negro de la semilla. Objetivo: Realizar la caracterización agromorfológica a través de 15 descriptores cualitativos y 12 descriptores cuantitativos; y analizar históricamente la importancia del pallar Moche. Metodología: Durante los meses de mayo a diciembre del 2023 se realizó la caracterización agromorfológica en 10 plantas de pallar Moche. Se utilizó el análisis estadístico descriptivo, promedios, error estándar, desviación estándar y coeficiente de variación. Para el análisis histórico se realizó una revisión sistemática para comprender la historia y las diversas interpretaciones del color de tegumento del pallar Moche. Resultados: El pallar Moche pertenece al cultigrupo Big Lima con semillas de color blanco y negro, cuyas vainas presentaron 3.50 lóculos y midieron 120.36 mm de longitud y 16.10 mm de ancho; y las semillas alcanzaron una longitud de 24.33 mm y un ancho de 14.46 mm con una masa de 1.22 g; mientras que el número promedio de vainas por planta resultó en 382.22 y la masa promedio de semillas en 1123.43 g; y en el análisis histórico destacó la importancia para la cultura Moche de la combinación del color blanco y negro en el tegumento de las semillas. Implicaciones: La caracterización agromorfológica del pallar Moche es fundamental para la conservación de la biodiversidad y el análisis histórico aporta conocimientos claves que favorecen su revalorización como un cultivo ancestral. Conclusiones: La caracterización agromorfológica del pallar Moche permitió identificar los descriptores cualitativos y cuantitativos, lo que facilitaría su difusión y conservación en el Perú; mientras que el análisis histórico permitió conocer la importancia de la combinación del color blanco y negro del tegumento.Ítem Catálogo de algarrobo del Banco de Germoplasma del INIA(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2025-12-05) Chumbimune Vivanco, Sheyla Yanet; Rojas Llamo, Deysi Natalic; Chapoñan Vásquez, Miguel; Mendez Farroñan, Sandra Jhoana; Lindo Seminario, David EnriqueEl algarrobo es una especie fundamental para el desarrollo del ecosistema del bosque seco y la economía local. Se le considera una especie multipropósito por sus múltiples beneficios ambientales y económicos, que se relacionan con el uso de su madera para leña y carbón, utilizados como combustible en hogares rurales. Sin embargo, la principal utilidad del algarrobo se encuentra en sus frutos, ya que las vainas de algarroba son utilizadas tanto para la alimentación animal, como para el consumo humano. A partir de ellas se derivan diversos productos, como la harina de algarroba y la algarrobina (Cuentas-Romero, 2015). El algarrobo se considera como el principal componente de los bosques secos de la costa norte peruana que alcanzan un área de 3 664 209 ha (Kometter y Reynel, 2022), en donde forman bosques casi monoespecíficos —dominados por una especie— denominados algarrobales (Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre [SERFOR], 2021). Esta especie crece en altitudes que van desde el nivel del mar hasta los 1500 m. Se encuentra en más de diez departamentos del Perú, extendiéndose desde Tacna hasta Tumbes, aunque su presencia es más notable desde Áncash hasta Tumbes (Dostert et al., 2012). El algarrobo es relevante para la conservación del ecosistema y el desarrollo de la economía, dado que contribuyen con el sustento de aproximadamente 400 000 pobladores que se benefician del aprovechamiento de este recurso forestal (Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre [SERFOR]) y Universidad San Ignacio de Loyola [USIL], 2024). Sus poblaciones, sin embargo, vienen disminuyendo progresivamente principalmente por los efectos antrópicos de la deforestación a causa de la tala indiscriminada, cambios de uso del suelo para ampliación de frontera tanto agrícola como urbana, el cambio climático y últimamente a la presencia de plagas, principalmente del insecto Enallodiplosis discordis, que afecta significativamente la subsistencia de este recurso forestal (SERFOR, 2021), a tal punto que algunas de sus especies se encuentran en la lista de especies amenazadas de flora silvestre (D. S. N.° 043-2006-AG, 2006); es por ello que sus diversas especies se constituyen en un bastión genético importante que requiere acciones inmediatas de conservación y valorización relacionadas a su preservación (Instituto Nacional de Innovación Agraria [INIA], 2020). La Dirección de Recursos Genéticos y Biotecnología (DRGB), a través de la Subdirección de Recursos Genéticos del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), ejecutó el Proyecto de Inversión “Mejoramiento de los Servicios de Investigación en la Caracterización de los Recursos Genéticos de la Agrobiodiversidad en 17 Departamentos del Perú – ProAgrobio”, enfocado en la catalogación, caracterización, sistematización y puesta en valor de las colecciones en las 21 Estaciones Experimentales Agrarias del Banco Nacional de Germoplasma. En la Estación Experimental Agraria (EEA) Vista Florida, se llevó a cabo la caracterización de la variabilidad genética de 29 accesiones de algarrobo. Este documento considera 26 accesiones de la Colección de Algarrobo del Banco de Germoplasma del INIA. El objetivo es identificar accesiones prometedoras de alta calidad en términos fisiológicos, físicos, genéticos y sanitarios. Estas accesiones serán recomendadas a los agricultores para su siembra, lo que generará un impacto directo en la recuperación de áreas degradadas en la costa norte y contribuirá a la mitigación del cambio climático.Ítem Catálogo de mango del Banco de Germoplasma del INIA(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2025-12-10) Vilchez Estrada, Karol Noemí; Carhuaricra Alvarez, Thalia Cazandra; Cardoso Agurto, Ronald Eduardo; Córodova Campos, José Stalin; Machuca Guevara, Juana InésEl mango es una de las frutas tropicales más importantes del mundo (Ibarra-Garza et al., 2015). Se le conoce por su fuerte aroma, la intensa coloración de su cáscara, su delicioso sabor y su alto valor nutritivo, que se debe, principalmente, a su contenido de vitamina C, β-caroteno y minerales, aunque también es una importante fuente de energía, factores necesarios para el crecimiento, carbohidratos, fibra alimentaria y antioxidantes (Tharanathan et al., 2006). Se ha resaltado también que, además del sabor y el valor nutricional, el mango brinda una experiencia sensorial saludable y deliciosa al comerlo, lo que determina la importancia económica del mango en muchos países (Rajan, 2021). Según datos registrados en el año 2023, la producción mundial de mangos, guayabas y mangostanes fue superior a 61 millones de toneladas, cosechadas en más de 6 millones de hectáreas, ocupando India el primer lugar como país productor, seguido, con mucha diferencia, por Indonesia, China, México, Brasil, Malawi y otros países con producciones notablemente menores (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura [FAO], 2025). Con respecto al comercio internacional, según datos de 2023, los principales países exportadores de mango, mangostán y guayaba son México, Tailandia, Brasil, Perú e India; y los principales importadores son Estados Unidos de América, la Unión Europea y China; estimándose que el mango representa cerca del 85 % de esas exportaciones, que el mangostán representa cerca del 15 % y que la guayaba representa una fracción muy pequeña (FAO, 2024). En Perú, según datos registrados en 2022, la producción nacional de mango llegó a 503 918 t y la superficie cosechada fue de 33 131 ha, ocupando Piura el primer lugar como productor, seguido por Lambayeque, Ancash y otros 18 departamentos con producciones bastante menores (Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego [MIDAGRI], 2024). Otro reporte oficial indica que en noviembre de 2024 la producción nacional de mango llegó a 63 144 t, destacando Piura como principal productor, y también menciona como productores a Tumbes, Cusco, Madre de Dios, Ayacucho, Huánuco, Ucayali y San Martín (Instituto Nacional de Estadística e Informática [INEI], 2024). Teniendo en cuenta el hecho de que la dispersión desde el subcontinente indio, considerado el centro de origen primario del mango, hacia otros continentes, creó centros de variabilidad secundarios (Rajan et al., 2021), se puede inferir que la introducción del mango a diferentes condiciones agroecológicas puede inducir el surgimiento de nueva diversidad y que la introducción del mango en Perú puede haber sido el inicio de un proceso semejante. La diversidad del mango encontrada en Perú también merece atención y con esa orientación se estableció una colección de germoplasma de mango en la Estación Experimental Agraria El Chira del INIA, en la que viene realizándose la conservación y la caracterización morfológica y agronómica de sus accesiones. Este catálogo resume los resultados obtenidos de ese trabajo con el objetivo de brindar información sobre las características más relevantes de las accesiones de la colección y con la finalidad de contribuir a la investigación orientada al desarrollo de nuevos cultivares con características que permitan optimizar los beneficios sensoriales, nutritivos y económicos que pueden obtenerse del mangoÍtem Catálogo de quinua del Banco de Germoplasma del INIA(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2025-12-30) Vargas Estofanero, Richard Delvi; Enriquez Pinedo, Lucía Carolina; Flores Miranda, Hernan; Ordoñez Neyra, Dora; Pachero Arenas, Erika SamamthaLa quinua es un cultivo que posee gran diversidad genética, lo que se refleja en la variabilidad de colores presentes en la planta, la inflorescencia, las semillas, los estados de desarrollo y su contenido nutricional. Esta diversidad y flexibilidad genética le confiere una notable capacidad de adaptación a distintos ecosistemas, permitiéndole resistir condiciones ambientales extremas (Delgado et al., 2024; Rojas et al., 2015). La mayor diversidad genética de la quinua se encuentra en la región de los Andes, específicamente en las áreas cercanas al lago Titicaca, que se extiende entre Perú y Bolivia. Esta zona es considerada el centro de origen y diversificación de la quinua, donde se ha identificado la mayor cantidad de variedades genéticas y ecotipos adaptados a diferentes condiciones climáticas y altitudinales. En cuanto a su domesticación, las evidencias arqueológicas más antiguas sugieren que este proceso comenzó hace aproximadamente 7000 años en la región de Ayacucho, Perú (Bruno y Whitehead, 2003; Fuentes y Bhargava, 2011; Romero-Benavides et al., 2023). A lo largo de los siglos, la quinua ha sido mucho más que un alimento básico; ha sido un símbolo de resistencia, adaptabilidad y conexión con la tierra. Desde las alturas heladas de los Andes hasta las regiones semiáridas de América Latina y más allá, la quinua ha florecido en diversos ecosistemas, desafiando las adversidades climáticas y nutriendo a generaciones enteras con su abundancia de proteínas, vitaminas y minerales (Bazile et al., 2016). Los principales países productores de quinua son Perú, Bolivia, Ecuador y Bután; este último ubicado al sur de Asia, en la cordillera del Himalaya. Durante los últimos años el cultivo se ha expandido a nivel mundial. En 2022, Perú alcanzó una producción de 114 000 toneladas, mientras que Bolivia produjo 44,7 mil toneladas y Ecuador produjo 0,8 mil toneladas. Actualmente también se cultiva en países como Estados Unidos, Inglaterra, Suecia, Dinamarca, los Países Bajos, Italia y Francia (Laurente y Mamani, 2020). La producción de quinua en el Perú se realiza en 17 de los 24 departamentos, logrando alcanzar una producción de 114 000 toneladas en el año 2022 y 70,3 mil toneladas durante el año 2023. El principal productor de quinua es el departamento de Puno, con 41,1 % seguido por los departamentos de Ayacucho, Apurímac, Cusco, Arequipa, Junín y Huancavelica. Asimismo, en los últimos años, el promedio de las áreas destinadas a la producción se han reducido de 34 776 ha a 27 679 ha en la campaña agrícola 2022-2023 (Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego [MIDAGRI], 2024). La quinua es una planta anual y rústica, con una notable variabilidad morfológica, especialmente en el color y la altura de la planta, que puede oscilar entre 0,60-3,00 m, dependiendo de la variedad (Apaza et al., 2013). La conservación de sus accesiones es fundamental, ya que presentan una alta diversidad genética, reflejada en su coloración, adaptabilidad a distintas condiciones climáticas, tipos de suelo y disponibilidad de agua. Algunas de estas accesiones han demostrado tolerancia al estrés hídrico, lo que convierte a la quinua en un cultivo estratégico para contribuir a la seguridad alimentaria. En ese sentido, el Banco de Germoplasma del INIA desempeña un papel clave en la preservación de esta valiosa diversidad. En la Estación Experimental Agraria Illpa, situada en Puno, se conserva y estudia la diversidad genética de la Colección de Germoplasma de Quinua. Este documento presenta los resultados de la caracterización agromorfológica de accesiones de quinua, con el fin de aportar información relevante para programas de fitomejoramiento y el desarrollo de nuevos cultivares que maximicen los beneficios que puedan obtenerse de esta valiosa especie. El catálogo es la evidencia de la riqueza genética y cultural que se resguarda con pasión y dedicación.Ítem Catálogo de TARWI del Banco de Germoplasma del INIA(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2026-03) Peña Elme, Eunice Corcas; Ortega Quispe, Kevin Abner; Girón Aguilar, Rita Carolina; Cerrón Mercado, Francis GladysEl tarwi es una leguminosa andina con un alto valor nutricional, que destaca por su elevado contenido de proteínas y aceites (Guilengue et al., 2019). Su importancia radica en sus múltiples usos, que abarcan desde la alimentación humana y animal, hasta la mejora de suelos gracias a su capacidad para fijar nitrógeno (Parra-Gallardo et al., 2024). Debido a estas características, el tarwi se presenta como una alternativa estratégica para el fortalecimiento de la seguridad alimentaria (Tapia, 2015). En su centro de origen, en las zonas altoandinas, el tarwi ha sido una fuente primordial de proteínas para la nutrición humana durante más de 2000 años (Caligari et al., 2000), desde la época preincaica, especialmente en países como Perú, Bolivia y Ecuador (Rosell et al., 2009). A pesar de su larga historia de domesticación, su estudio y mejoramiento genético siguen siendo limitados (Bebeli et al., 2020). No obstante, en los últimos años, su potencial ha despertado un creciente interés en la investigación agronómica y el desarrollo de variedades mejoradas (Rodríguez-Ortega et al., 2023). En Perú, durante el año 2022, la producción alcanzó las 16 904 toneladas, con una superficie cosechada de 11 457 hectáreas y un rendimiento promedio de 1479 kg/ha. El 85 % de esta producción se concentró en los departamentos de La Libertad, Cusco, Apurímac, Puno y Huánuco (Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego [MIDAGRI], 2022). Asimismo, en el año 2024 se registró un incremento significativo, alcanzando las 21 639 toneladas (MIDAGRI, 2024). La gran diversidad genética del tarwi refleja su capacidad de resiliencia frente a diversas condiciones ambientales, lo que ha facilitado su crecimiento en suelos pobres y ha permitido mantener su cultivo en áreas donde otras especies no prosperan (Gulisano et al., 2019). Esta diversidad ofrece un valioso recurso para los programas de mejoramiento genético, potenciando su uso comercial y facilitando su integración en nuevos sistemas de producción (Gulisano et al., 2022). Por ello, caracterizar la diversidad del tarwi es clave para su conservación y mejoramiento, ya que permite identificar accesiones con características agronómicas superiores, mayor tolerancia a factores bióticos y abióticos, y una mejor calidad nutricional. En este contexto, la Estación Experimental Agraria Santa Ana del INIA conserva una valiosa colección nacional de germoplasma de tarwi, con el propósito de proteger y mantener la diversidad genética de esta leguminosa andina, fundamental para la agricultura y la nutrición en nuestro país. Esta colección no solo resguarda el patrimonio genético del tarwi, además constituye un recurso estratégico para la investigación científica y la innovación tecnológica. El presente catálogo es el resultado del trabajo de caracterización agromorfológica de las accesiones que integran dicha colección y tiene como objetivo dar a conocer las características más destacadas de cada una de ellas, brindando información clave para estudios orientados al fitomejoramiento y a otras áreas del conocimiento.Ítem Catálogo de vid del banco de germoplasma del INIA(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2025-12-01) Saenz Rodriguez, Hanz; Espinoza Ponte, Yeraldy Nathaly; Dadther Huaman, Hans Adams; Parco Quinchori, Jhimy Andy; Zamata Guzman, Raúl Rubén; Aybar Peve, Leandro JoelLa vid es uno de los cultivos frutales más importantes por su valor económico y área cultivada (Torregrosa et al., 2014). Sus frutos son utilizados para obtener vino, jugo y licores, consumidos como uvas de mesa o pasas y también son fuente de antioxidantes y otros derivados útiles (Wan et al., 2013). Las semillas contienen compuestos fenólicos con efectos antioxidantes, antiinflamatorios, antihipertensivos, cicatrizantes, entre otros efectos de interés médico (Paladino y Zuritz, 2011). Los procesos de cultivo y agroindustriales de la uva vinculados a la agroexportación generan materiales que es posible aprovechar como subproductos y contribuir a una economía circular. Entre ellos, se puede mencionar a los restos de poda, que es posible utilizar como sustrato para la producción del hongo comestible shiitake (Zamata-Guzman, 2021), y la vinaza resultante del proceso de elaboración del pisco, que ha sido utilizada como alternativa no química de bajo costo para el control de Oregmopyga peruviana, un insecto plaga de la vid en Perú (Dadther-Huaman et al., 2020). La superficie vitícola mundial en el año 2024 fue de poco más de 7 millones de hectáreas, distribuidas en 92 países, siendo España el de mayor área (930 495 ha), seguido por Francia (783 049 ha), China (752 605 ha), Italia (728 255 ha) y los países restantes con superficies bastante menores, incluyendo Perú (39 830 ha) (Organización Internacional de la Viña y el Vino [OIV], 2025). Con respecto a Perú, la producción nacional de uva en 2022 fue de 922 891,5 t cosechadas en 37 843,25 ha, ocupando Ica el primer lugar como departamento productor (439 752 t), seguido de lejos por Piura (262 252 t) y otros once departamentos con producciones bastante menores (MIDAGRI, 2024). La producción de uvas frescas para exportación y la producción de pisco son dos actividades económicas importantes en Perú que se sustentan en la viticultura. Con respecto a la primera, Perú llegó a ser el primer exportador de uvas frescas del mundo en 2021, superando a países tradicionalmente líderes en ese rubro como Chile, China y Estados Unidos (Ministerio de Comercio Exterior y Turismo [MINCETUR], 2022). En cuanto al pisco, el Estado Peruano lo reconoce con una Denominación de Origen, de la cual es titular y protector; lo define como el aguardiente resultante de la destilación de mostos frescos de las llamadas "uvas pisqueras" cultivadas únicamente en la zona geográfica pisquera; establece que las variedades de vid reconocidas como uvas pisqueras son: Quebranta, Negra Criolla, Mollar, Uvina, Italia, Torontel, Moscatel y Albilla; y establece también que la zona geográfica pisquera comprende la costa de los departamentos de Lima, Ica, Arequipa, Moquegua, y los valles de Locumba, Sama y Caplina en el departamento de Tacna (Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual [INDECOPI], 2019). La vid en Perú muestra una diversidad originada en las vides introducidas por los colonizadores españoles a mediados del siglo XVI, sin embargo, aunque algunos viticultores las conservan, el conocimiento general de la riqueza varietal es escaso, lo que se manifiesta en la identificación confusa de variedades y afecta a su potencial vitivinícola (Bardales et al., 2022). En respuesta a esos problemas de identificación, se han realizado investigaciones que resaltan la importancia de esa diversidad, entre las cuales, las más recientes son la caracterización morfológica de variedades pisqueras en el valle de Ica (Cáceres et al., 2017), la prospección e identificación de cultivares de vid del patrimonio tradicional peruano en los valles de Ica y Cañete (Mendoza et al., 2022) y el análisis de la riqueza varietal del valle de Majes, Arequipa (Bardales et al., 2022). Esa diversidad de la vid puede verse reducida como consecuencia del desplazamiento por otras variedades en expansión por la globalización de los mercados (Marsal et al., 2017). La conservación de esa diversidad es una de las funciones de la Colección de Vid del Banco de Germoplasma del INIA, lo que implica un intenso trabajo de caracterización de sus accesiones. Como resultado de ese trabajo, se presenta este catálogo con el objetivo de difundir las características más relevantes de las 110 accesiones de la colección y con la finalidad de contribuir a la investigación relacionada con su puesta en valor.Ítem Guía de conservación de semillas de tarwi en el Banco de Germoplasma del INIA(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2026-06) Peña Elme, Eunice Dorcas; Ortega Quispe, Kevin Abner; Amaro Camarena, Nery Amelia; Patricio Rosales, Solanch Rosy; Enríquez Pinedo, Lucia Carolina; Mayco Toykin, Miguel Angel; Girón Aguilar, Rita CarolinaEl tarwi (Lupinus mutabilis Sweet) es una leguminosa endémica de la región andina de América del Sur (Gulisano et al., 2023). En los últimos años, se ha posicionado como un superalimento debido a su alto contenido de proteínas y ácidos grasos y es un alimento que contiene cantidades significativas de Fe, Zn y B en sus semillas (Vera-Vega et al., 2022). Numerosos estudios han investigado el perfil nutricional y las aplicaciones potenciales de sus semillas en un amplio rango de productos de uso final, desde proteínas, aceites y aditivos alimenticios hasta cosméticos, medicinas y biopesticidas (Gulisano et al., 2023). Su potencial agroindustrial, sumado a su valor nutricional, determinan que el cultivo del tarwi sea de interés, tanto en el ámbito nacional, como en el internacional. La producción nacional de tarwi en 2020 fue de 15 809 t, con una superficie cosechada de 11 307 ha y un rendimiento promedio de 1398 kg/ha; concentrándose el 85 % de la producción en los departamentos de La Libertad, Cusco, Apurímac, Puno y Huánuco (Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego [MIDAGRI], 2021). Los bancos de germoplasma salvaguardan colecciones de recursos genéticos con el propósito general de conservar y, a largo plazo, hacer accesible el germoplasma para mejoradores, investigadores y otros usuarios (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura [FAO], 2014). Con esa orientación, el Banco de Germoplasma del INIA cuenta con una colección de tarwi cuya finalidad es conservar la diversidad genética de dicha especie y su puesta en valor a través de las investigaciones orientadas a la identificación de accesiones promisorias por características relacionadas con la precocidad, la productividad, la tolerancia a plagas y enfermedades, el contenido de nutrientes minerales, proteínas, grasas y alcaloides; y la adaptación al cambio climático en nuestro país. La conservación de semillas es un componente importante de la gestión de esta colección y sus aspectos técnicos más relevantes son presentados en este documento.
