Examinando por Materia "Geographic information systems"
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Ítem Variación espacial de la fertilidad del suelo en la EEA Illpa(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2026-05-31) Cuellar Condori, Nestor Edwin; Quispe Matos, Kenyi Rolando; Carbajal Llosa, Carlos Miguel; Mejía Maita, Sharon Yahaira; Fernandez Puquio, Albert Einstein; Carrazco Ordoñez, Edgar Raúl; Ore Valeriano, Ruddy Adely; Chuchon Remon, Rodolfo Juan; Ccosi Mamani, Elvis David; Choquehuanca Murillo, Katherin Heidy; Solórzano Acosta, Richard Andi; Cruz Luis, Juancarlos AlejandroEl Altiplano constituye una amplia meseta altoandina situada entre 3800 y 4200 m s. n. m., que se extiende desde la vertiente oriental de la Cordillera Occidental hasta las estribaciones de la Cordillera Oriental, incluyendo la cuenca del Lago Titicaca. Presenta un relieve predominantemente plano a ligeramente ondulado, con extensas pampas parcialmente disectadas por valles y modeladas por procesos fluviales. En los sectores próximos al lago se observan terrazas lacustres que evidencian antiguos niveles más elevados, mientras que el drenaje superficial converge principalmente hacia el Lago Titicaca (Oficina Nacional de Evaluación de Recursos Naturales [ONERN] y Corporación de Desarrollo y Promoción Social y Económica del Departamento de Puno [CORPUNO], 1965b). Desde el punto de vista edafológico, los suelos se desarrollan sobre materiales parentales de diversa génesis, identificándose cinco grupos principales según su origen: lacustres, aluviales recientes, aluviales subrecientes, coluvio-aluviales y residuales. Esta clasificación refleja la influencia combinada de procesos sedimentarios y geomorfológicos asociados a la dinámica del antiguo sistema lacustre altiplánico, que ha condicionado tanto las propiedades físicas y químicas del suelo como su aptitud para el uso agrícola y ganadero (ONERN y CORPUNO, 1965a). En las últimas décadas, la región altoandina ha experimentado transformaciones sustanciales en el uso y cobertura del suelo, ocasionando una progresiva fragmentación del paisaje. La expansión de la agricultura convencional constituye uno de los principales impulsores de este proceso, con consecuencias asociadas a la degradación del suelo y la pérdida de hábitats naturales (Condori-Castillo, 2012). En el distrito de Cabana, provincia de San Román, departamento de Puno, se ha registrado una reducción aproximada del 17 % de asociaciones vegetales naturales, mientras que el área agrícola se incrementó en 38,6 %, ocupando superficies previamente cubiertas por vegetación natural. Asimismo, se reportó una disminución significativa de humedales (83 %) y un incremento de áreas urbanas y zonas degradadas (Loza, 2021). Estos cambios representan riesgos ambientales relevantes, considerando la alta vulnerabilidad ecológica de los ecosistemas altoandinos frente al cambio climático y la mayor frecuencia de eventos extremos. Además, los suelos ubicados a gran altitud están expuestos a condiciones climáticas extremas, como alta variabilidad térmica, frecuentes heladas y regímenes irregulares de precipitación, factores que influyen significativamente en las propiedades fisicoquímicas del suelo (Charan et al., 2013). Estas condiciones generan una marcada heterogeneidad en los suelos andinos. Por ejemplo, nutrientes como el nitrógeno y el azufre suelen encontrarse en formas limitadas para la productividad agrícola debido a las bajas tasas de mineralización de la materia orgánica. Asimismo, en la mayoría de los suelos andinos se observa una disponibilidad restringida de fósforo, mientras que las deficiencias de potasio son relativamente poco frecuentes (Benzing, 2001). El anexo o Centro Experimental Illpa de la EEA Illpa, ubicado en la zona circunlacustre del lago Titicaca, se desarrolla sobre depósitos aluviales y lacustres de edad cuaternaria, característicos del altiplano peruano. Estos materiales han dado lugar a un paisaje predominantemente plano, con pendientes suaves, que favorece el desarrollo de actividades agropecuarias. Actualmente, el uso del suelo se orienta principalmente a cultivos temporales y perennes, así como a pastizales naturales de manejo extensivo y cultivos andinos tradicionales (Sardon et al., 2024). Los suelos del anexo Illpa presentan variabilidad en el contenido de bases cambiables, con valores de pH que oscilan entre ligeramente ácidos y neutros, reflejando procesos de lixiviación iónica asociados al régimen hídrico estacional característico del altiplano. Asimismo, se evidencia una incipiente acumulación de sales en horizontes subsuperficiales, lo que sugiere limitada movilidad vertical de solutos y posibles fluctuaciones del nivel freático durante periodos húmedos. El contenido de materia orgánica se clasifica entre bajo y medio. En cuanto a la condición física, los terrenos con praderas naturales presentan altos valores de resistencia a la penetración (PSI > 300), lo que constituye una limitación para el desarrollo radicular y la infiltración del agua. En contraste, los terrenos cultivables muestran valores medios a bajos (PSI < 300), más favorables para el crecimiento de los cultivos y la aireación del suelo (Moya, 2024). Analizar estas variaciones resulta importante para identificar zonas con potencial productivo diferenciado y mejorar en el uso de insumos agrícolas (Reza et al., 2017). En este contexto, el presente documento técnico tiene como objetivo caracterizar y cartografiar la variabilidad espacial de la fertilidad del suelo en la EEA Illpa, con el fin de identificar zonas homogéneas de manejo y orientar intervenciones específicas que contribuyan a reducir pérdidas por lixiviación y salinización, optimizar el uso de fertilizantes y fortalecer la resiliencia del sistema productivo bajo condiciones altoandinas.Ítem Variación espacial de la fertilidad del suelo en la EEA Tacna(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2026-05-31) Quispe Matos, Kenyi Rolando; Carbajal Llosa, Carlos Miguel; Mejía Maita, Sharon Yahaira; Mercado Chinchay, Ruth Lizbeth; Ore Valeriano, Ruddy Adely; Chuchon Remon, Rodolfo Juan; Layme Quispe, Susy Paola; Palma Quispe, Justino; Cahui Azorza, Francisco Antonio; Solórzano Acosta, Richard Andi; Cruz Luis , Juancarlos AlejandroLa región Tacna constituye un territorio estratégico para la producción de cultivos de alto valor, como el olivo, el orégano y la alfalfa (Sistema Integrado de Estadística Agraria [SIEA], 2025). Sin embargo, presenta condiciones edafoclimáticas predominantemente áridas que restringen el desarrollo de sistemas agrícolas sostenibles. En este contexto, la conservación y el manejo adecuado del suelo adquieren un rol determinante para sostener la productividad, especialmente frente al desafío global de incrementar la producción de alimentos sin comprometer los recursos naturales ni el equilibrio ambiental (Mrabet, 2023). El clima árido de Tacna se caracteriza por un régimen de precipitaciones extremadamente escaso e irregular, así como por una limitada disponibilidad de recursos hídricos superficiales, lo que compromete la viabilidad del riego agrícola. La acumulación progresiva de sales, intensificada por el uso de aguas de riego de menor calidad durante periodos de sequía, provoca un deterioro significativo de las propiedades fisicoquímicas del suelo. Esta degradación repercute directamente en la disponibilidad de nutrientes y el desarrollo del sistema radicular, reduciendo considerablemente el crecimiento y rendimiento de los cultivos (Demo et al., 2025). Así mismo, las condiciones de salinidad y estrés hídrico afectan la estructura del suelo, su fertilidad y capacidad de retención de agua, lo que limita aún más la productividad agrícola (Shokri et al., 2024). Además, la salinidad y sodicidad constituyen problemas edáficos de marcada variabilidad espacial en los suelos agrícolas, por lo que requieren un monitoreo preciso basado en el modelamiento predictivo de sus componentes (Wang et al., 2025). En este contexto, la carencia de herramientas técnicas para la adecuada interpretación de la fertilidad de los suelos en condiciones áridas representa una limitante crítica para la toma de decisiones en el manejo de la fertilización. El monitoreo de la fertilidad del suelo es un componente clave para la gestión sostenible de la agricultura, particularmente en entornos áridos donde los recursos edáficos e hídricos son escasos. En este sentido, la incorporación de enfoques de agricultura de precisión en los programas de fertilización, basados en la integración de la geoestadística, el análisis de suelos y los sistemas de información geográfica (SIG), permite evaluar la variabilidad espacial de la fertilidad mediante técnicas como el análisis de variogramas, la interpolación por kriging y el índice de Moran. La información derivada de estos métodos facilita la delimitación de zonas de manejo específico, optimiza el uso de insumos agrícolas y contribuye a la conservación de la calidad del suelo en el largo plazo (Culman et al., 2021; Chinea-Horta y Rodríguez-Izquierdo, 2021). En este sentido, el presente documento técnico tiene como objetivo integrar la interpretación de análisis de suelos con herramientas de análisis espacial para evaluar la fertilidad en la Estación Experimental Agraria Tacna. Se describe de manera sistemática el procedimiento metodológico empleado, el cual es replicable y adaptable a otros contextos productivos, y orientado a la generación de mapas temáticos de propiedades edáficas. Estos productos constituyen insumos clave para la toma de decisiones en el manejo agronómico del suelo y contribuyen al fortalecimiento de una agricultura sostenible a nivel regional.
