Examinando por Autor "Ore Valeriano, Ruddy Adely"
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Ítem Producción y caracterización de biochar: el "Oro negro" para una agricultura sostenible(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2026-06) Hermoza Ayme, Nilton Alexander; Reza Carlin, Luis Joel; Ore Valeriano, Ruddy Adely; Alderete Cruzatt, Athaly I.El biochar, es un material rico en carbono producido mediante la despomposición térmica de biomasa en un ambiente libre de oxígeno a temperaturas que suelen oscilar entre 350 y 800 °C. Sus propiedades, como su gran superficie y estabilidad térmica, lo hacen adecuado para diversas aplicaciones, incluyendo la fertilización del suelo y la producción de energía.Ítem Spatial Modelling of Soil Quality and Lime Requirement for Precision Management in Humid Tropical Coffee Systems(MDPI, 2026-02-25) Díaz Chuquizuta, Henry; Mejia Maita, Sharon Yahaira; Mercado Chinchay, Ruth Lizbeth; Arroyo Julca, Michell Karolay; Ore Valeriano, Ruddy Adely; Díaz Chuquizuta, Percy; Manrique Gonzales, Luis Fernando; Sánchez Ojanasta, Martín; Quispe Matos, Kenyi RolandoSoil heterogeneity and acidity are major constraints to Coffea arabica production in the Amazonian soils of Peru. This study developed a spatial predictive framework that integrates a weighted Soil Quality Index (SQIw) and geostatistical modelling (Regression–Kriging and Ordinary Kriging) to estimate lime requirements (LRs) and delineate management zones. A total of 69 coffee-cultivated soil samples were analysed, and spectral information (NDVI) was incorporated to estimate relative yield (RR). Multivariate analysis defined a Minimum Data Set (MDS) composed of exchangeable Na, available P, pH and silt percentage; the highest weights were assigned to P (Wi = 0.292) and pH (Wi = 0.276). SQIw exhibited wide variability (0.01–0.87; CV = 51.8%) and was grouped into five classes, with low (43.5%)- and very low (21.7%)-quality classes predominating. SQIw showed a strong relationship with RR (r = 0.64). Geostatistical models performed differently between localities: in Nuevo Huancabamba, Regression–Kriging improved prediction accuracy (SQIw: R² = 0.58; LR: R² = 0.396), whereas in San José de Sisa, Ordinary Kriging provided better fits only for LRs (R² = 0.32). Nuevo Huancabamba is dominated by moderate-to-high-quality soils (87.29%; SQIw > 0.6) and low lime requirements (74.94%; <0.84 t ha⁻¹), in contrast with San José de Sisa, where low-quality soils prevail (89.45%; SQIw < 0.4) alongside high LRs (75.26%; 2.54–7.13 t ha⁻¹). The resulting maps enable targeted interventions—precision liming and focused P fertilisation—to correct acidity and phosphorus deficiency, thereby improving input-use efficiency and enhancing the sustainability of Amazonian coffee systems.Ítem Variación espacial de la fertilidad del suelo en la EEA Arequipa(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2026-05-31) Poma Chamana, Russell Hilario; Vilca Gamarra, Cesar Francisco; Quello Huamani, Antony Arturo; Puma Huacani, Katherine; Suyco Panibra, Percy Alberto; Calla Cornejo, Nancy Vanessa; Quispe Matos, Kenyi Rolando; Carbajal Llosa, Carlos Miguel; Mejia Maita, Sharon Yahaira; Ore Valeriano, Ruddy Adely; Chuchon Remon, Rodolfo Juan; Solórzano Acosta, Richard Andi; Cruz Luis, Juancarlos AlejandroLa degradación del suelo constituye una de las principales amenazas para la sostenibilidad agrícola a nivel global, especialmente en regiones áridas y semiáridas donde la disponibilidad hídrica es limitada y las oportunidades de recuperación natural del suelo son reducidas. Factores como el uso inadecuado del recurso suelo, el sobrepastoreo, prácticas agrícolas poco sostenibles y los efectos intensificados del cambio climático contribuyen a acelerar este proceso (de Valença, 2017; Coaguila et al., 2025; Correa et al., 2016). La región de Arequipa presenta un potencial de superficie agropecuaria aprovechable del 32,2 % de las cuales solo son usadas el 5,75 % (Gobierno Regional de Arequipa [GRA], 2021). En las principales zonas productoras se producen generalmente cultivos forrajeros (alfalfa y maíz forrajero), arroz, cebolla y papa (Gerencia Regional de Agricultura de Arequipa, 2025). Esta región enfrenta como principales desafíos una accidentada geografía en sus valles interandinos y escasez de agua en sus desiertos costeros (GRA, 2021). Estas limitaciones naturales se ven agravadas por la baja adopción de prácticas de manejo basado en diagnóstico. En 2022, únicamente el 2,4 % de los productores agropecuarios realizó análisis de suelos y recibió asistencia técnica para implementar los resultados (Instituto Nacional de Estadística e Informática [INEI], 2023), lo que evidencia una gestión incipiente de la fertilidad en el ámbito productivo. La ausencia de mapas de fertilidad que integren los datos de análisis de suelos limita el diagnóstico integral de la variabilidad edáfica y dificulta la planificación eficiente de estrategias de fertilización. Frente a esta brecha, la aplicación de enfoques de agricultura de precisión, que integren análisis de suelos, geoestadística y sistemas de información geográfica (SIG), se presenta como una alternativa metodológica robusta para evaluar la variación espacial de la fertilidad del suelo. Herramientas como la interpolación kriging, el índice de Moran y el análisis de variogramas permiten modelar la heterogeneidad espacial de las propiedades fisicoquímicas del suelo y generar mapas temáticos que orienten decisiones de manejo sitio-específico, mejorando la eficiencia en el uso de fertilizantes y enmiendas, y contribuyendo a la conservación de la calidad del suelo en el largo plazo (Culman et al., 2021; Chinea-Horta y Rodríguez-Izquierdo, 2021). En este marco, el objetivo del presente documento es analizar la fertilidad y la variabilidad espacial de los suelos en la EEA Arequipa, con la finalidad de generar información técnica que contribuya la planificación agrícola y el fortalecimiento de los sistemas productivos regionales. En específico, se busca evaluar el estado actual de la fertilidad del suelo, determinar sus principales limitaciones, desarrollar mapas de variación espacial de las propiedades edáficas y proponer estrategias de manejo que permitan optimizar el uso de fertilizantes, aumentar la productividad y promover la sostenibilidad de los sistemas productivos de la estación.Ítem Variación espacial de la fertilidad del suelo en la EEA Illpa(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2026-05-31) Cuellar Condori, Nestor Edwin; Quispe Matos, Kenyi Rolando; Carbajal Llosa, Carlos Miguel; Mejía Maita, Sharon Yahaira; Fernandez Puquio, Albert Einstein; Carrazco Ordoñez, Edgar Raúl; Ore Valeriano, Ruddy Adely; Chuchon Remon, Rodolfo Juan; Ccosi Mamani, Elvis David; Choquehuanca Murillo, Katherin Heidy; Solórzano Acosta, Richard Andi; Cruz Luis, Juancarlos AlejandroEl Altiplano constituye una amplia meseta altoandina situada entre 3800 y 4200 m s. n. m., que se extiende desde la vertiente oriental de la Cordillera Occidental hasta las estribaciones de la Cordillera Oriental, incluyendo la cuenca del Lago Titicaca. Presenta un relieve predominantemente plano a ligeramente ondulado, con extensas pampas parcialmente disectadas por valles y modeladas por procesos fluviales. En los sectores próximos al lago se observan terrazas lacustres que evidencian antiguos niveles más elevados, mientras que el drenaje superficial converge principalmente hacia el Lago Titicaca (Oficina Nacional de Evaluación de Recursos Naturales [ONERN] y Corporación de Desarrollo y Promoción Social y Económica del Departamento de Puno [CORPUNO], 1965b). Desde el punto de vista edafológico, los suelos se desarrollan sobre materiales parentales de diversa génesis, identificándose cinco grupos principales según su origen: lacustres, aluviales recientes, aluviales subrecientes, coluvio-aluviales y residuales. Esta clasificación refleja la influencia combinada de procesos sedimentarios y geomorfológicos asociados a la dinámica del antiguo sistema lacustre altiplánico, que ha condicionado tanto las propiedades físicas y químicas del suelo como su aptitud para el uso agrícola y ganadero (ONERN y CORPUNO, 1965a). En las últimas décadas, la región altoandina ha experimentado transformaciones sustanciales en el uso y cobertura del suelo, ocasionando una progresiva fragmentación del paisaje. La expansión de la agricultura convencional constituye uno de los principales impulsores de este proceso, con consecuencias asociadas a la degradación del suelo y la pérdida de hábitats naturales (Condori-Castillo, 2012). En el distrito de Cabana, provincia de San Román, departamento de Puno, se ha registrado una reducción aproximada del 17 % de asociaciones vegetales naturales, mientras que el área agrícola se incrementó en 38,6 %, ocupando superficies previamente cubiertas por vegetación natural. Asimismo, se reportó una disminución significativa de humedales (83 %) y un incremento de áreas urbanas y zonas degradadas (Loza, 2021). Estos cambios representan riesgos ambientales relevantes, considerando la alta vulnerabilidad ecológica de los ecosistemas altoandinos frente al cambio climático y la mayor frecuencia de eventos extremos. Además, los suelos ubicados a gran altitud están expuestos a condiciones climáticas extremas, como alta variabilidad térmica, frecuentes heladas y regímenes irregulares de precipitación, factores que influyen significativamente en las propiedades fisicoquímicas del suelo (Charan et al., 2013). Estas condiciones generan una marcada heterogeneidad en los suelos andinos. Por ejemplo, nutrientes como el nitrógeno y el azufre suelen encontrarse en formas limitadas para la productividad agrícola debido a las bajas tasas de mineralización de la materia orgánica. Asimismo, en la mayoría de los suelos andinos se observa una disponibilidad restringida de fósforo, mientras que las deficiencias de potasio son relativamente poco frecuentes (Benzing, 2001). El anexo o Centro Experimental Illpa de la EEA Illpa, ubicado en la zona circunlacustre del lago Titicaca, se desarrolla sobre depósitos aluviales y lacustres de edad cuaternaria, característicos del altiplano peruano. Estos materiales han dado lugar a un paisaje predominantemente plano, con pendientes suaves, que favorece el desarrollo de actividades agropecuarias. Actualmente, el uso del suelo se orienta principalmente a cultivos temporales y perennes, así como a pastizales naturales de manejo extensivo y cultivos andinos tradicionales (Sardon et al., 2024). Los suelos del anexo Illpa presentan variabilidad en el contenido de bases cambiables, con valores de pH que oscilan entre ligeramente ácidos y neutros, reflejando procesos de lixiviación iónica asociados al régimen hídrico estacional característico del altiplano. Asimismo, se evidencia una incipiente acumulación de sales en horizontes subsuperficiales, lo que sugiere limitada movilidad vertical de solutos y posibles fluctuaciones del nivel freático durante periodos húmedos. El contenido de materia orgánica se clasifica entre bajo y medio. En cuanto a la condición física, los terrenos con praderas naturales presentan altos valores de resistencia a la penetración (PSI > 300), lo que constituye una limitación para el desarrollo radicular y la infiltración del agua. En contraste, los terrenos cultivables muestran valores medios a bajos (PSI < 300), más favorables para el crecimiento de los cultivos y la aireación del suelo (Moya, 2024). Analizar estas variaciones resulta importante para identificar zonas con potencial productivo diferenciado y mejorar en el uso de insumos agrícolas (Reza et al., 2017). En este contexto, el presente documento técnico tiene como objetivo caracterizar y cartografiar la variabilidad espacial de la fertilidad del suelo en la EEA Illpa, con el fin de identificar zonas homogéneas de manejo y orientar intervenciones específicas que contribuyan a reducir pérdidas por lixiviación y salinización, optimizar el uso de fertilizantes y fortalecer la resiliencia del sistema productivo bajo condiciones altoandinas.Ítem Variación espacial de la fertilidad del suelo en la EEA Santa Ana(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2026-02-10) Quispe Matos, Kenyi Rolando; Carbajal Llosa, Carlos Miguel; Mejia Maita, Sharon Yahaira; Fernandez Puquio, Albert Einstein; Mercado Chinchay, Ruth Lizbeth; Ore Valeriano, Ruddy Adely; Pizarro Carcausto, Samuel Edwin; Alejandro Mendez, Lidiana Rene; Solórzano Acosta, Richard Andi; Cruz Luis, Juancarlos AlejandroLa degradación de los suelos en las regiones altoandinas del Perú constituye un problema relevante debido a su impacto directo en la productividad agrícola y la sostenibilidad de los sistemas productivos. La pérdida progresiva de cobertura vegetal contribuye significativamente a este proceso, dado que incrementa la erosión, disminuye la capacidad de retención de agua y compromete la estructura física del suelo (Vanacker et al., 2022). Esta situación se ve intensificada por la alta variabilidad de la fertilidad del suelo y por las prácticas de manejo inadecuadas que reducen la eficiencia de los fertilizantes (Quispe et al., 2024). Asimismo, las bajas temperaturas, propias de estos ecosistemas, reducen la velocidad de descomposición de la materia orgánica, lo que favorece la acumulación de carbono orgánico en el suelo y retrasa la mineralización de nutrientes, limitando su disponibilidad inmediata para los cultivos (Liu et al., 2025). Esta dinámica es propia de los ecosistemas fríos y debe considerarse en el manejo de la fertilidad, dado que influye directamente en la respuesta de los sistemas agrícolas y en la eficiencia de las prácticas de fertilización. En la provincia de Huancayo, departamento de Junín, la degradación de suelos se ha intensificado como consecuencia de un acelerado proceso de urbanización registrado en las últimas décadas, impulsado por factores económicos, demográficos y sociales. A ello, se suma la deposición atmosférica de elementos tóxicos provenientes de zonas mineras, la cual ha promovido la conversión de tierras agrícolas en áreas urbanas. Como consecuencia, la cobertura vegetal y la capacidad natural de almacenamiento de agua se ha reducido, deteriorando la calidad ambiental y acelerando la degradación del suelo (Haller, 2017). Frente a este escenario, el monitoreo continuo de la fertilidad del suelo se vuelve esencial para planificar la producción agrícola de manera sostenible y corregir oportunamente deficiencias o excesos en los parámetros edáficos. Sin embargo, la carencia de herramientas técnicas que permitan una interpretación espacial precisa de las propiedades fisicoquímicas del suelo, limita la toma de decisiones en la fertilización de los cultivos. La integración de enfoques de agricultura de precisión, geoestadística, análisis de suelos y sistemas de información geográfica (SIG) permiten abordar esta limitación. El uso de métodos como la interpolación kriging, índice de Moran y análisis de variogramas facilitan la identificación de patrones espaciales, mejoran la interpretación de la variabilidad edáfica y aportan información clave para la gestión diferenciada de los suelos. Esta información constituye una base sólida para diseñar estrategias de fertilización por zonas, optimizando el uso de insumos y contribuyendo a la conservación de la salud del suelo a largo plazo (Culman et al., 2021; Chinea-Horta y Rodríguez-Izquierdo, 2021). En este contexto, el presente manual tiene como objetivo evaluar la fertilidad del suelo y su variación espacial en la Estación Experimental Agraria Santa Ana, con la finalidad de generar información técnica que contribuya a la planificación agrícola y al fortalecimiento de los sistemas productivos de la región. Para ello, se propone diagnosticar el estado actual de la fertilidad del suelo e identificar sus principales limitantes; elaborar mapas de variabilidad espacial de las propiedades edáficas que permitan reconocer diferencias en la calidad del suelo; así como formular estrategias de manejo de la fertilidad orientadas a optimizar el uso de fertilizantes y enmiendas, incrementar la productividad, y promover la sostenibilidad de los sistemas agrícolas y pecuarios de la estación.Ítem Variación espacial de la fertilidad del suelo en la EEA Tacna(Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), 2026-05-31) Quispe Matos, Kenyi Rolando; Carbajal Llosa, Carlos Miguel; Mejía Maita, Sharon Yahaira; Mercado Chinchay, Ruth Lizbeth; Ore Valeriano, Ruddy Adely; Chuchon Remon, Rodolfo Juan; Layme Quispe, Susy Paola; Palma Quispe, Justino; Cahui Azorza, Francisco Antonio; Solórzano Acosta, Richard Andi; Cruz Luis , Juancarlos AlejandroLa región Tacna constituye un territorio estratégico para la producción de cultivos de alto valor, como el olivo, el orégano y la alfalfa (Sistema Integrado de Estadística Agraria [SIEA], 2025). Sin embargo, presenta condiciones edafoclimáticas predominantemente áridas que restringen el desarrollo de sistemas agrícolas sostenibles. En este contexto, la conservación y el manejo adecuado del suelo adquieren un rol determinante para sostener la productividad, especialmente frente al desafío global de incrementar la producción de alimentos sin comprometer los recursos naturales ni el equilibrio ambiental (Mrabet, 2023). El clima árido de Tacna se caracteriza por un régimen de precipitaciones extremadamente escaso e irregular, así como por una limitada disponibilidad de recursos hídricos superficiales, lo que compromete la viabilidad del riego agrícola. La acumulación progresiva de sales, intensificada por el uso de aguas de riego de menor calidad durante periodos de sequía, provoca un deterioro significativo de las propiedades fisicoquímicas del suelo. Esta degradación repercute directamente en la disponibilidad de nutrientes y el desarrollo del sistema radicular, reduciendo considerablemente el crecimiento y rendimiento de los cultivos (Demo et al., 2025). Así mismo, las condiciones de salinidad y estrés hídrico afectan la estructura del suelo, su fertilidad y capacidad de retención de agua, lo que limita aún más la productividad agrícola (Shokri et al., 2024). Además, la salinidad y sodicidad constituyen problemas edáficos de marcada variabilidad espacial en los suelos agrícolas, por lo que requieren un monitoreo preciso basado en el modelamiento predictivo de sus componentes (Wang et al., 2025). En este contexto, la carencia de herramientas técnicas para la adecuada interpretación de la fertilidad de los suelos en condiciones áridas representa una limitante crítica para la toma de decisiones en el manejo de la fertilización. El monitoreo de la fertilidad del suelo es un componente clave para la gestión sostenible de la agricultura, particularmente en entornos áridos donde los recursos edáficos e hídricos son escasos. En este sentido, la incorporación de enfoques de agricultura de precisión en los programas de fertilización, basados en la integración de la geoestadística, el análisis de suelos y los sistemas de información geográfica (SIG), permite evaluar la variabilidad espacial de la fertilidad mediante técnicas como el análisis de variogramas, la interpolación por kriging y el índice de Moran. La información derivada de estos métodos facilita la delimitación de zonas de manejo específico, optimiza el uso de insumos agrícolas y contribuye a la conservación de la calidad del suelo en el largo plazo (Culman et al., 2021; Chinea-Horta y Rodríguez-Izquierdo, 2021). En este sentido, el presente documento técnico tiene como objetivo integrar la interpretación de análisis de suelos con herramientas de análisis espacial para evaluar la fertilidad en la Estación Experimental Agraria Tacna. Se describe de manera sistemática el procedimiento metodológico empleado, el cual es replicable y adaptable a otros contextos productivos, y orientado a la generación de mapas temáticos de propiedades edáficas. Estos productos constituyen insumos clave para la toma de decisiones en el manejo agronómico del suelo y contribuyen al fortalecimiento de una agricultura sostenible a nivel regional.
